¿Te gustaría cambiar tu vida a mejor?

Descarga el ebook gratuito con las 15 claves que cambiarán tu vida de forma radical.

Descargar

Domingos, algunos ya saben que nunca me gustaron. No se porqué, quizás porque significan el fin de algo bueno y el comienzo de algo malo. Aunque no se, quizás soy el único, yo que se.

He venido a hablar de ti, querida vida. Quiero dedicarte esta entrada, quiero hacer pública nuestra relación. No me mates por ello.

Los dos sabemos que he sufrido mucho, o quizás me hago la víctima, o soy débil. No lo niego. Pero que coño, tampoco voy a engañar a nadie, me he partido de risa en multitud de ocasiones. Por gilipolleces a menudo, pero también me has hecho feliz.

De hecho, ¿recuerdas cuando gastábamos bromas? Eran solo tonterías, no se tu, pero yo me ahogaba y me dolía el estómago de tanto reír. Siempre he sido un niño, ya lo sabes.

Si no recuerdo mal, un día decidiste que debía crecer. Desde entonces las cosas no han ido tan bien, lo sé. Aunque también se que tu sabías que no estaba preparado, era demasiado temprano para mi, pero aún así me tocaba.

A menudo me pregunto, ¿por qué yo? Si en el fondo sabes que soy un buen chico, y luego mira ese imbécil, parece que te llevas mejor con otros.

Por cierto, conseguiste que me enamorara, ¿te acuerdas? Quien lo iba a decir, eso que parecía que nunca llegaría. Ahí te apuntaste un buen tanto, lo reconozco. Eso si, como no podía faltar, me quitaste lo que me diste.

Me hiciste llegar a un límite. En el fondo, ¿qué te voy a decir? Gracias a ti he aprendido muchas cosas.

Te lo has pasado muy bien jodiéndome, pero quiero creer que siempre has sido como ese maestro que es mas duro con ciertos alumnos porque sabe que pueden dar más de si.

Lo que me pregunto, ¿y todas esas personas? ¿Quiénes eran? Toda la gente con la que nos hemos cruzado, esos que he amado y se han quedado en el olvido. Los que hemos dejado atrás. ¿Los pusiste tu ahí?

Yo me acuerdo de muchos. Algunos buenos, algunos malos. No culpo a nadie, ni tan solo a los que me han jodido. No los odio, no les guardo rencor. ¿Sabes por qué? Porque tu me has enseñado que no hay nadie ni mejor ni peor.

¿Quién tiene la culpa de qué? Quizás circunstancias, momentos, incluso genética. Tu me pusiste esa gente al lado, yo no la elegí. Bueno, en cierto modo si, pero tu tuviste la decisión final de que me cruzara con ellos.

Dejaste que me hicieran daño, tu no estabas para protegerme. Sabes que no me lo tomé a bien, y que por muchos motivos me enfadé y me reboté contra ti.

He intentado joderte, pero cuando te jodo a ti me jodo a mi.

Se que yo no soy el único, que también estás con otros.

Me pregunto, ¿qué culpa tiene ese asesino, ese mujeriego, o ese enfermo mental?

Imagínate que a cierta persona le tocó nacer en cierto país, viviendo en la miseria, con unos padres que nadie desearía, siendo abusado en la escuela y con cierta genética propensa a la locura. ¿Acaso alguien habría sabido llevar mejor la situación?

Es muy fácil hablar desde cierta posición, pero por desgracia quizás nunca has aprendido el significado de la empatía.

Más sencillo. Imagínate que has nacido con tendencia a la adicción, o que tu entorno te ha llevado hacia esa dirección. Esa persona podrías ser tu. ¿Quién es el culpable?

Cambiando de tema.

Sabes mejor que nadie que se me da muy bien criticar, tu me enseñaste a ello. Me he reído de todos y de todo. Es más, he criticado a gente por actos, hábitos o actitudes que yo he adoptado en ciertos momentos de mi vida.

Es muy fácil dejar de comer carne y empezar a criticar a todos los que la comen.

Coño, has estado 20 años comiendo carne, como tienes los huevos de decir nada. ¿Porque has cambiado? Y que pasa, ¿que cuando tu cambias todo el mundo tiene que hacerlo? ¿Acaso giramos todos entorno a ti?

Pfff. Supongo que ya sabes que estoy siendo irónico conmigo mismo.

Tu me has enseñado que no hay que juzgar a nadie. Aquí no hay culpables ni tampoco víctimas. Esto es la vida. Y con esto no quiero decir que los actos no tengan consecuencias, ni mucho menos. De un modo u otro tu siempre te encargarás de dárnoslas.

Simplemente quiero dejar de juzgar, quiero dejar atrás la crítica. Ese cazador que disfruta matando animales no tiene la culpa, ni tampoco ese borracho, ni tampoco ese chico con síndrome de down.

Despreciar a los otros es despreciarnos a nosotros mismos, ya que si despreciamos nos despreciarán. Y si nadie desprecia nadie será despreciado. Tiene sentido, ¿no? En fin, que te voy a contar a ti que ya no sepas.

Querida vida, se que me has jodido, y que lo seguirás haciendo. También se que me has dado buenos momentos, y que me los seguirás dando.

Tu fuiste quien me ayudó a abrir mi corazón, pero también fuiste quien me lo volvió a cerrar.

He aprendido que para ganar hay que perder, y que a menudo lo que ganas terminas perdiéndolo.

Tu me has enseñado que la vida no sería vida sin sus dos caras, y que lo mejor que podemos hacer es aprender a disfrutar de lo bueno y a aprender de lo malo.

Por eso, puedes seguir borrando a los que mas quiero, jodiéndome a palos o cubriéndome de enfermedades. ¿Y sabes porqué? Porque después de todo confío en ti, y lo seguiré haciendo hasta al final.

Me has traído mucha mierda, me la sigues trayendo y me la seguirás trayendo. Supongo que aún faltan cosas por aprender.

Quizás… ¿Un nuevo concepto sobre la mierda? A algunos les gusta la verdura y a otros no, siempre habrán distintos puntos de vista.

Si te ha gustado este artículo compártelo :)

Después de haber subsistido muchos años de forma autodestructiva llegué a tocar fondo. Mi mente se apoderó de mí hasta un punto que me ahogaba entre mis propios miedos. Fue entonces cuando decidí levantarme y tomarme cada golpe como una nueva oportunidad de aprendizaje.
Conóceme mejor

¡Bienvenid@ a la zona de comentarios!

¿Qué opinas sobre lo que acabas de leer?

avatar
wpDiscuz