Sin nuestro sufrimiento, los modelos de sociedad actuales se derrumbarían por completo.

Cuando digo que el sistema capitalista se alimenta de nuestro sufrimiento, no me refiero al capitalismo en sí, sino al pensamiento y la educación que recibimos a través de este sistema junto a los valores que se nos inculcan.

Puede que no te des cuenta de cuánto daño te ha hecho el modelo de sociedad en el que vives, y en este artículo voy a ayudarte a tomar conciencia de ello y que así puedas enfocar tu vida hacia un camino mucho más esperanzador.

Muy probablemente vivas bajo el sistema capitalista, y por lo tanto haré referencia a él continuamente.

¿Qué es el capitalismo?

El capitalismo es un sistema económico en donde los individuos privados y las empresas se encargan de la producción y el intercambio de bienes y servicios mediante transacciones en las que intervienen los precios y los mercados.

En otras palabras, vivir en un sistema capitalista significa que cualquiera puede hacerse autónomo o crear una empresa de carácter privado.

En parte, esto es lo que permite la creación de distintas clases sociales y la desigualdad de riqueza.

Hasta aquí bien, ¿no?

¿De qué se alimenta el sistema capitalista?

El sistema capitalista necesita alimentarse de nuestro sufrimiento para continuar vivo.

Mientras que unos lo sobrellevan y creen ser felices, otros se convierten en víctimas de este sistema y son exprimidos hasta límites inimaginables.

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A continuación voy a hablarte de los mayores daños que ha traído el sistema capitalista a las sociedades “modernas”.

El consumismo desenfrenado

El sistema capitalista nos incita a consumir compulsivamente. ¿Pero realmente es necesario tanto consumo?

Algunos podrían decir que el consumo genera puestos de trabajo, pero en realidad no es del todo así. Lo que provoca el consumismo es alargar las jornadas laborales.

Entonces, si quiero consumir mucho tengo que trabajar mucho. El problema es que se nos enseña a vivir con un alto nivel de consumo. Lo innecesario se vuelve necesario y nuestra mente permanece engañada y manipulada por este hecho.

¿Pero a quien le podría interesar que yo crea que tengo que consumir para ser feliz?

Cuánto mayor sea tu necesidad de consumo, mayor será la riqueza de un “privilegiado” grupo de la población, y más desigualdad habrá entre clases sociales. Tu habrás trabajado más, ¿para qué? Para consumir más. Y por lo tanto tu serás más pobre, pero otros serán más ricos. ¿Parece lógico no?

¿Cómo seria tu vida sin esa necesidad de consumo, pudiendo trabajar menos horas y pasar más tiempo con tus seres queridos?

Eso parece imposible, ya que nos han educado para consumir, y a veces queremos consumir y tener menos tiempo, creyendo así que seremos más felices, que consumir menos y tener más tiempo.

Y sobra decir que debes consumir para tener un sitio en esta sociedad. Todo aquello que haces conlleva consumo. Ya sea salir con los amigos, hacer alguna actividad junto a tus hijos, etcétera.

¿Cómo se nos incita a consumir?

Para que el sistema se sostenga tenemos que trabajar mucho, para poder producir mucho y luego consumir mucho. Mucho, mucho y mucho.

Pero la pregunta es, ¿cómo se nos incita a consumir?

Puede que no te hayas dado cuenta hasta al momento, pero cualquier cosa se vuelve objeto de consumo.

Vivimos en una sociedad donde la imagen es lo primero. ¿Será por azar?

Los programas de televisión, los diarios, las revistas, Internet, nuestros padres. Desde bien pequeños aprendemos que debemos cuidar nuestra imagen. Cuidar nuestra imagen significa gastarse MUCHO dinero a lo largo de nuestra vida.

Nos cambiamos de ropa por el simple hecho de que la que tenemos está pasada de moda. Compramos cremas anti edad, maquillaje, zapatos fashion, cirugía estética, crecepelo para los que se quedan calvos, vamos a la peluquería cada dos por tres, y un largo etcétera.

¿Realmente es tan malo tener un pequeño agujero en tu abrigo? ¿O tan malo es tener una pequeña mancha en tu camiseta? La ropa sigue cumpliendo su función con o sin manchas. ¿Y tan malo es reutilizar la ropa de otros? Parece que eso es cosa de pobres.

El mundo de la imagen mueve una barbaridad de dinero.

¿Y qué pasa con el tema de la salud? Nadie nos habla de la muerte y solo se nos enseña que es algo tan terrible que no debemos ni pensar en ello.

¿Pero para qué el miedo a la muerte? Si supieras cuanto dinero mueve el mundo de la salud quizás encontrarías la respuesta.

Si tenemos pánico a la muerte, consumimos sin cesar todo aquello que nos aleje de ese concepto para vivir el máximo posible.

No interesa que la sociedad no tenga miedo a la muerte y por eso nadie nos habla de ello. En cambio, en otras culturas se profundiza mucho más en este concepto y la gente se prepara para ello.

Y qué decir de las farmacias, una de las grandes mafias del siglo XXI. No quieren que seamos tolerantes al dolor. El dolor es algo muy malo y hay que evitarlo a cualquier coste. La solución siempre són pastillas y más pastillas.

¿Cómo fiarnos de una entidad cuyo objetivo es obtener beneficio? Si yo estoy bien, si yo soy más tolerante al dolor, ellos pierden millones en ingresos. En cierto modo les interesa que esté enfermo.

Está claro que hay productos de farmacia necesarios, pero precisamente encubren todo lo otro justificándose en unos pocos productos que de verdad son útiles, o por contra se nos enseña a abusar del uso de medicamentos.

Y qué decir de las clases sociales. Provocan discriminación, desprecio, racismo, odio. Tan triste como valorar una vida humana en función de su riqueza exterior en vez de su riqueza interior.

Aprendemos que debemos poner todos nuestros esfuerzos en ir hacia arriba. En llegar a la cima.

¿Y recuerdas eso de trabajar más, para producir más y consumir más? A más consumo, más intentos parar demostrar que estoy en una clase social superior.

Y que hay de la competencia que comporta vivir en un sistema capitalista

Tenemos que competir entre unos y otros para ser mejores. Para ganar más. Para llegar más arriba en esas ficticias clases sociales.

Esto funciona así, o te piso yo o me pisas tu, pero alguien tiene que pisar a alguien.

La competencia nos genera problemas entre nosotros.

Las empresas quieren crecer, crecer y crecer. A menudo, para que una empresa tenga que crecer hay otra que tiene que decrecer. ¿Y qué pasa con esa empresa que decrece? Pues seguramente habrá alguna víctima que tendrá que experimentar la incertidumbre de un despido.

Y muy probablemente esa persona que ha sufrido el despido irá hasta al cuello. Quizás se haya comprado una casa bonita y está pagando una hipoteca. Puede que también tenga un bonito coche que está pagando a plazos y mil gastos mas. Y quien sabe si un par de hijos educados para consumir.

Ahora es cuando algunos vienen y dicen que gracias a la competencia sacamos lo mejor de nosotros. Pero mi pregunta es, ¿para qué? ¿Para crear mejores productos y servicios que supuestamente mejorarán nuestras vidas?

Teléfonos inteligentes, coches llenos de tecnología, ordenadores más potentes. ¿Compensa todo lo que sufrimos y hemos tenido que sufrir para llegar hasta aquí? ¿Realmente compensa? ¿Eso es la evolución?

Cada día tenemos más miedos. Cada día sufrimos más ansiedad. Cada día somos más paranoicos e inestables. Cada día hay más gente con estrés, insomnio y depresión.

Repito, ¿eso es la evolución?

¿Qué consecuencias tiene vivir en un sistema capitalista?

Explicado de un modo sencillo, terminamos haciendo tortilla con nuestro cerebro.

Todo es más, más y más. Quiero ser más guapo, tener más dinero, tener fama y tener poder.

Voy a prepararme para ser mejor que el resto a cualquier precio. Si tengo que pisar a otros lo haré, ya que mi sueño en esta vida es tener mucho dinero para hacer lo que quiera, una casa muy grande y una pareja super atractiva. Cuanto más mejor.

Luego te miras al espejo y no te gustas. Haces todo lo posible para cambiar tu cuerpo y arreglas tu cara como puedes. A veces, incluso, estás dispuesto a sacrificar tu salud para conseguir más belleza.

Te das cuenta de que lo sueños que tenías no se cumplen. No eras brillante en los estudios y trabajas en una empresa mediocre. Tu sueldo da para lo que da, pero no para todo aquello que habías soñado.

Encontrar pareja es difícil. O más bien es difícil que la relación dure o sea sincera. Siempre hay alguien mejor con quien yo podria estar y siempre hay alguien mejor con quien mi pareja podria estar. ¿Pero mejor en qué? Más guapo y con más dinero.

No eres un sex symbol, no tienes millones en tu cuenta bancaria, tienes que trabajar muchas horas al día para poder saciar tu sed de consumismo y tienes problemas para tener una relación basada en el amor verdadero.

Más o menos vas tirando, pero solo falta que te ocurra algo malo para que tu cabeza explote y empieces a sufrir como nunca antes.

No hay mejor sistema que el capitalismo que se beneficie de explotar nuestro sufrimiento.

Cuando no consigues sostenerte en la rueda del capitalismo empieza la ansiedad, el miedo, el estrés, la depresión. Y cuando tu mente no está sana a la larga tu cuerpo tampoco lo estará. Y será entonces cuando enfermarás y la cosa se pondrá aún peor.

El capitalismo ha hundido muchas vidas, y aunque tu creas no ser víctima de ello quien sabe si lo serás en el futuro.

Y que hay de esos que son apartados de la sociedad. Que hay de esos marginados que muy difícilmente se reintegrarán por culpa del rechazo que reciben.

Drogadictos o alcohólicos, todos ellos intentando huir del capitalismo sin ni siquiera saberlo.

O que hay de los enfermos mentales, los ancianos o los minusválidos. Todos ellos apartados de esta sociedad por el hecho de no ser “productivos”. Cuando alguien no puede producir y fomentar la rueda del consumismo no tiene ninguna utilidad. Bastante es el dolor que arrastran como para ser apartados en vez de recibir comprensión por nuestra parte.

¿Y qué pasa con el cambio climático? ¿Tendrá algo que ver con el capitalismo? Sin duda.

Producir, consumir. Producir, consumir. Tanta producción y tanto consumo es lo que está agotando los recursos de la tierra y contaminándola por completo.

¿Acaso a alguien le importa? Total, quizás no vivamos para sufrir las consecuencias.

Y no solo se explotan recursos, también se explotan personas. Dudo que a las grandes empresas que han movido sus fábricas a otros países les interese que la calidad de vida en esos sitios aumente, ya que luego no seria tan rentable producir y saldrían perdiendo.

Es tan triste como que ciertos países interesa que sigan siendo pobres para seguir explotando todos sus recursos a bajo coste.

Desigualdad entre países pobres en el capitalismo

Y que decir de la corrupción que provoca el capitalismo. Si aprendemos que en la vida lo importante es tener más dinero del que se puede gastar, algunos estarán dispuestos a arriesgarlo todo para conseguirlo.

Todos los países sufren la corrupción.

Algunos la sufren más, otros menos. ¿Sabes el daño que provoca la corrupción en la sociedad? ¿La desconfianza que genera?

El nacimiento de las comunidades alternativas

Muchas personas rechazan el capitalismo y fruto de ello han ido surgiendo comunidades alternativas.

Imagina por un momento que el mundo fuera distinto. Imagina que viviéramos en poblados rodeados de naturaleza, en donde todos colaboráramos para cubrir nuestras necesidades básicas.

Producir alimento de calidad. Construir viviendas iguales para todos. Trabajar lo justo y lo necesario. Que el mundo no fuera una competición para ver quien es mejor. Que se nos educara siguiendo los principios de la filosofía budista. Que se nos aportara una mayor comprensión sobre el nacimiento y la muerte. Que se valorara le belleza interior por encima de la exterior.

Que pudiéramos aniquilar todos esos deseos que perseguimos pensando que ahí se encuentra la verdadera felicidad.

Que se nos enseñara a gestionar los conflictos de otro modo. A ser bondadosos, respetuosos y amables. A no desear el mal a nadie. A no discriminar a nadie. Tender juntos la mano al que lo necesite. Procurar que a nadie le falte.

Que desde pequeños aprendiéramos a gestionar nuestros conflictos emocionales. Que pudiéramos abrir nuestro corazón sin miedo a ser lastimados. Que tuviéramos los recursos internos para solucionar problemas de estrés o ansiedad.

Mente sana, cuerpo sano. Vida feliz.

El capitalismo es incompatible con la felicidad. Es una frenética persecución hacia todo lo material y superficial esperando encontrar ahí la felicidad.

A veces conseguimos satisfacer nuestros deseos y nos pegamos un chute de falsa felicidad, pero como todo chute no dura eternamente. Volveremos a ser infelices, y seguiremos persiguiendo esos chutes pensando que la felicidad sigue estando ahí.

Conclusiones

Espero que este artículo te haya servido para identificar que problemas ha traído a tu vida la mentalidad del sistema capitalista.

Puede que se haya cargado tu autoestima. Puede que sea el causante de tus continuas frustraciones. Puede que esté consumiendo todo tu tiempo y eso te impida relajarte y disfrutar de la vida. Puede que haya deteriorado tus relaciones. Quién sabe.

Lo importante es darse cuenta y querer salir de esta rueda. Puede que al principio te sea difícil, ya que tu mente ha sido educada para vivir junto a este sistema, y de ahí la importancia del crecimiento personal a través de la filosofía budista para dejar de arrastrarse por su fuerte corriente.

Rechazar el capitalismo no significa evadirse del mundo o huir a una comunidad alternativa. Puedes crear tu propio espacio interior y alcanzar una vida relajada, feliz y en paz contigo mismo ahí donde estés.

 

¿Crees que el capitalismo es la principal causa de tu sufrimiento?

¡Es tu turno! Me gustaria que dieras tu opinión, si coincides con el artículo, y saber si el capitalismo ha podido ser la causa de tu sufrimiento en algún punto de tu vida.

Puedes dejar un comentario más abajo y por mi parte estaré encantado de responderte. 🙂

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Es tu turno. ¡Exprésate! 😃

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Jhonny Eduardo Lopez
Invitado
Jhonny Eduardo Lopez

El capitalismo nos llevará a la destruccion de la tierra . Nada hacen las personas queriendo vivir en lugares apartados lejos de un mal que por no querer mirarlo no deja de existir . Lentamente he ido desapegándome de ese estilo de vida y le damos más fuerza cuando le entregamos nuestra información personal. Lo que nos gusta lo que no donde vivimos y demás por medio de redes sociales. Sea cual sea el fin de ustedes comercial o altruista les agradezco hablan muy parecido a un amigo cercano

Daniel
Invitado
Daniel

De acuerdo con todo lo expresado en un 100% .
Lo digo luego de haber vivido muchos años en una vida supuestamente ” ideal ” , y hoy , habiendo pasado los 50 años , me encuentro desvastado en muchos aspectos e inmerso en algunas deudas importantes ; y no veo ninguna salida , salvo la de tratar de trabajar como se pueda para, por lo menos, pagar las cuotas . Ingresé nuevamente en la rueda de este sistema perverso y no veo la salida ( salvo esos golpes de suerte ” imposibles ” como lo son lotería, herencias, y no muchas variantes más ) .
Sinceramente : luego de toda una vida de voráz lector sobre budismo , taoismo , Osho , Krishnamurti , E.Tolle, Facundo Cabral ( mi Amigo ) , A.de Mello, y decenas de autores y avatares de todos los tiempos : no puedo salir del perverso sistema capitalista !.
Gracias por todo , Bernat !

Aran
Invitado
Aran

Totalmente de acuerdo, tenemos el “lujo” de haber nacido en una sociedad así y no en un país tercer mundista o en guerra en el que no sabes si mañana estarás vivo o muerto, nos acomodamos y vivimos de acuerdo a lo que nos ha tocado, pero como cuanto más tienes lamentablemente más quieres pues nunca estamos satisfechos y ese es como dices el mayor error y lo que nos hace caer en innumerables problemas con nosotros mismos, habria que estar súper trabajado de la mente para no dejarte llevar y aunque tu alrededor sea así, mantener firmes tus ideas y que no te afecten cuando escuches comentarios de los demas o de ti mismo cuando no estas yendo a favor de la corriente. Si decides cuidar tu interior más que tu exterior siempre habrá alguien que te diga algo como, se te notan ya las canas, anda una mujer con canas!! o te podías sacar más partido o innumerables comentarios y no tan afortunados como estos y si no de ti mismo al ver publicidad, televisión, gente por la calle que todos intentan seguir unos cánones y tu no y es difícil aunque no imposible mantenerse fiel a uno mismo, o si ahora que vienen las fiestas dices que solo un regalo por niño y pones tope de dinero te miran como un bicho raro o tu mismo luego te da pena pq te dejas llevar por ese consumismo y vas más allá imaginandote cuando digan en el colegio que les han traído una sola cosa y a los demás veinte y caemos en ello otra vez, lo fácil es dar el primer paso, lo difícil es mantenerse…
No habria que echar balones fuera y no echar la culpa a la sociedad, esta claro que no ayuda pero somos libres para elegir en que o en que no queremos seguirla.
Enhorabuena por tus pensamientos, me ha encantado.

Ana
Invitado
Ana

Wow! Increíble soy muy joven aún y creo que ya estoy en “la rueda del capitalismo”. Pero gracias a esta comunidad se que podré vencerlo y vivir por que eso es lo que se nos ha olvidado, vivir.

Jamilka
Invitado
Jamilka

Gracias por abrirnos los ojos justo ahora, en una época donde salimos a consumir sin pensar. Nos manipulan como a marionetas y les damos permiso. No en vano dicen q la educación es la mejor arma que puedes utilizar para cambiar el mundo. Te felicito Bernat por atreverte a atacar el problema desde la raíz. 😉

carolina
Invitado
carolina

uffffff todo lo que dices , es verdad . Vivimos en un mundo lleno de consumismo , de tener más y más y sin darnos cuenta que ya podemos tenerlo todo. somos máquinas de producir dinero , vivimos para trabajar , sin disfrutar , porque vivimos esperando el fin de semana y no somos felices . deberíamos aprender a vivir con lo necesario.